jueves, 15 de noviembre de 2012

Fotografía de paisaje (II): tipos de paisajes


Existen distintos tipos de paisajes, y a la hora de fotografiarlos nos vamos a encontrar con que cada uno de ellos requiere de unas necesidades distintas de luz, de velocidad de obturación, de sensibilidad ISO,… para conseguir tomar las mejores fotografías. Aunque seguro que hay muchos tipos de paisajes más, en Foto Blogger los hemos clasificado en los siguientes:


Ibiza. Atardecer en Café del Mar.

Puestas de sol.
Los tonos cálidos que se producen en la puesta de sol son un buen momento para sacar bonitas fotografías. Es importante que el cielo ocupe una parte importante de la imagen, para capturar las distintas tonalidades entre las nubes y el cielo. También podemos incluir algún edificio o construcción, recortar siluetas de personas a contraluz, buscar el reflejo del cielo en el agua. Si estamos en la ciudad, podemos esperar a que las luces de la ciudad comiencen a encenderse, nos quedarán fotografías muy llamativas.

Madrid. Vista de los edificios más altos.
Paisaje urbano.
En la ciudad disponemos de multitud de aspectos a fotografiar: fuentes, edificios, jardines, reflejos, puentes, medios de transporte, vistas aéreas, zonas industriales,… Lo importante es sacarle el máximo partido a la imagen y buscar el ángulo idóneo para que la composición no incluya ningún elemento que no ofrezca interés a la fotografía. Esa es la dificultad para el fotógrafo en este tipo de paisajes.

Zamora. Embalse Valparaíso. De larga exposición.
Paisajes con agua.
Los paisajes con agua, ya sea el mar, un lago, un estanque, un río, una cascada,… nos ofrecen muchas posibilidades. Podemos buscar el reflejo de una figura en el agua y convertir la imagen en la figura y su espejo. Tenemos que enfocar al punto que queremos destacar y ajustar bien la abertura de diafragma y la velocidad de obturación. Si queremos que el agua se vea viva y en movimiento, la abertura será baja (valor f alto) para sacar la imagen nítida en todos los planos del paisaje, y la velocidad rápida (poco tiempo). Pero si buscamos que el agua tenga un efecto seda, el valor ISO será bajo,  variaremos la velocidad para que el diafragma quede abierto durante el tiempo suficiente y utilizaremos un trípode. En este tipo de imágenes la dificultad radica en controlar que la imagen no quede sobreexpuesta, sobre todo si la imagen es tomada en las horas de más luz del día.

Asturias. Picos de Europa desde el Mirador de la Reina.
Paisajes montañosos.
Para fotografiar paisajes de montañas, podemos jugar con la luz del amanecer o el atardecer, con las nubes o la niebla, o con las estaciones del año. Normalmente, el diafragma tendrá un valor f alto para sacar toda la escena con la mayor nitidez posible, y la velocidad dependerá de la luz del día de la que dispongamos en ese momento. Podemos tomar imágenes en la distancia de montañas con las cumbres nevadas en un día soleado y despejado, o subir a la montaña y fotografiar el paisaje de un valle al atardecer.

Zamora. Bosque.
Fotografías en el bosque.
La frondosidad de los bosques hace que la luz parezca diferente y destaque entre la oscuridad de los árboles. Lo más difícil para el fotógrafo será calcular bien la exposición para sacar la mejor imagen posible. Las fotografías hechas dentro de los bosques pueden ser espectaculares.

Túnez. Oasis de Chebika.
Paisajes desérticos.
Los desiertos se caracterizan por tener mucha luz y la inmensidad que suponen. Es importante para el fotógrafo tener en cuenta la época del año y las horas para captar la imagen, por la temperatura de la luz solar. Si la fotografía se realiza entre la primera hora del día y antes del mediodía, lo mejor es sobreexponer entre medio y un punto para obtener buenas tomas ya que las condiciones lumínicas tienden a subexponer las imágenes. Las fotografías del desierto al atardecer recomiendan utilizar el trípode para hacer exposiciones largas (velocidades lentas).

Cádiz. Tormenta y nube oscura sobre el mar.
Fotografía de fenómenos meteorológicos.
Para capturar fotografías de algunos fenómenos meteorológicos hay que tener en cuenta sus peculiaridades. Si queremos fotografiar un rayo o una aurora boreal, elegiremos una abertura de diafragma alta (valor f bajo), una velocidad de obturación alta, un valor ISO bajo, un enfoque al infinito, un trípode y un disparador remoto. Si queremos una imagen del arco iris, hay que medir la luz con cuidado, para que los colores queden definidos, y será de ayuda utilizar un filtro polarizador. También podemos fotografiar un espacio con niebla; la luz será intensa y difusa, pero la visibilidad será muy reducida, con lo que podemos dar a la fotografía un ambiente muy misterioso. Los cielos de tormenta, con nubes muy oscuras, dan un aspecto tenebroso a la imagen; y si los rayos del sol se cuelan entre las nubes oscuras, e iluminan alguna zona concreta del paisaje, la fotografía puede resultar muy curiosa.

Madrid. Parque del Templo de Debod tras una nevada.

Paisajes estacionales.
Buscar las características y peculiaridades de las distintas épocas del año en el paisaje nos aporta numerosas variaciones de la misma imagen. En primavera podemos buscar los campos florecidos, en otoño las hojas caídas de los árboles, en invierno un paisaje nevado de la montaña o de la ciudad, y en verano el calor del sol en una playa. En cada estación del año tendremos coloridos variados, y los rayos solares crearán una luz distinta en cada época. Lo importante para el fotógrafo es saber sacar partido a esos cambios de tonalidades, y jugar con la temperatura del color en cada estación.


Para finalizar, os incluyo un vídeo de fotografías de mis viajes, con distintos tipos de paisajes. Espero que os gusten.

Hasta la próxima!!




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